Totalmente de acuerdo contigo. Lo que te gusta a ti o tu marido es lo mejor para tomar vosotros vuestro café.
Cada material tiene sus pros y sus contras, algunos en más medida y otros en menos.
Yo soy muy de cerámica para uso profesional y de Porcelana para casa, por que le doy mucha importancia a mantener la temperatura del café y no tomarlo en ningún momento frio.
En la taza clásica de café de cerámica para restauración que también las que se usan en casas, son mis preferidas para uso diario.
Suelen ser pesadas y tener los bordes gruesos.
Conservan bien el calor y esto es importante par mi como te he comentado.
La porcelana las suelo utilizar más en una ocasión más especial por que tienen el inconveniente de ser delicadas para el uso diario. Vamos que tienes que andar con cuidado para no acabar rompiéndolas.
Para mí las tazas de porcelana son la opción más recomendada para disfrutar un buen café: conserva todas las cualidades de este de forma óptima y es capaz de soportar y mantener la temperatura sin que afecte a sus características.
Otra opción como bien dices son las metálicas. Concretamente el acero esmaltado y las más modernas de acero inoxidable.
Las primeras por su resistencia y durabilidad (se puede poner al fuego para hervir como si fuera una cacerola), el acero esmaltado fue un material muy empleado en tazas y vajillas durante el siglo XX.
Cayó en cierto desuso pero en la actualidad está de moda como estilo vintage.
Y la verdad es que tienen algunas cualidades muy interesantes, la fundamental, no son porosas de forma que no se contaminan con sabores y olores previos.
Puede ser el caso de tu marido, que valore mucho esa pureza de sabor del café que otorga este tipo de taza.
Por otra parte está el acero inoxidable.
Actualmente hay una gran demanda de tazas de acero inoxidable porque son muy decorativas, y forman un conjunto perfecto con cocinas de aceros y baldas a la vista, lo que suele encantar a las personas que valoran la decoración.
Pero tienen una desventaja evidente para cualquiera que haya tomado un café bien caliente en ellas, es que puede quemar fácilmente si el café tiene una temperatura alta, ya que transmite el calor desde dentro hacia fuera, debiendo tener un cierto cuidado con ellas.
En cuanto al cristal que utilizamos existen diferentes materiales que genéricamente conocemos como cristal. Desde el borosilicato que es mi opción preferida para este tipo de materiales hasta el vidrio tradicional.
El borosilicato también comparte con el acero esmaltado una resistencia a altas temperatura pero de un estilo totalmente opuesto: mientras las de acero son de estilo retro, las tazas de borosilicato son muy modernas y elegantes, resultan muy atractivas para lucir un café vistos el capuchino o el frappé.
Su desventaja es que son tan frágiles como el cristal, los que la iguala un poco a la porcelana, en el sentido de que para un momento de mucho ajetreo quizá no sea lo mejor, pero para disfrutar del café si son una opción muy a tener en cuenta.
Vidrio tiene como principal ventaja su estética: como escaparate del color, los matices de la textura y densidad del mejor café.
Es muy elegante y ofrecen diseño modernos y muy atractivos a la vista, pero no conservan bien el calor.
El café en este formato tiende a enfriarse rápidamente lo que para los que nos gusta que el café no pierda calor le hace peder posiciones.
Pero como no hay mal que por bien no venga, lo que supone una desventaja para el café caliente, es una ventaja enorme en los cafés fríos, así que para mí es la mejor opción para un café con hielo o un cold brew.
Pero lo dicho para gustos colores y cada uno debe de tomar el café en la taza que más satisfecho lo deje.
Totalmente de acuerdo contigo. Lo que te gusta a ti o tu marido es lo mejor para tomar vosotros vuestro café.
Cada material tiene sus pros y sus contras, algunos en más medida y otros en menos.
Yo soy muy de cerámica para uso profesional y de Porcelana para casa, por que le doy mucha importancia a mantener la temperatura del café y no tomarlo en ningún momento frio.
En la taza clásica de café de cerámica para restauración que también las que se usan en casas, son mis preferidas para uso diario.
Suelen ser pesadas y tener los bordes gruesos.
Conservan bien el calor y esto es importante par mi como te he comentado.
La porcelana las suelo utilizar más en una ocasión más especial por que tienen el inconveniente de ser delicadas para el uso diario. Vamos que tienes que andar con cuidado para no acabar rompiéndolas.
Para mí las tazas de porcelana son la opción más recomendada para disfrutar un buen café: conserva todas las cualidades de este de forma óptima y es capaz de soportar y mantener la temperatura sin que afecte a sus características.
Otra opción como bien dices son las metálicas. Concretamente el acero esmaltado y las más modernas de acero inoxidable.
El borosilicato también comparte con el acero esmaltado una resistencia a altas temperatura pero de un estilo totalmente opuesto: mientras las de acero son de estilo retro, las tazas de borosilicato son muy modernas y elegantes, resultan muy atractivas para lucir un café vistos el capuchino o el frappé.
Su desventaja es que son tan frágiles como el cristal, los que la iguala un poco a la porcelana, en el sentido de que para un momento de mucho ajetreo quizá no sea lo mejor, pero para disfrutar del café si son una opción muy a tener en cuenta.
Vidrio tiene como principal ventaja su estética: como escaparate del color, los matices de la textura y densidad del mejor café.
Es muy elegante y ofrecen diseño modernos y muy atractivos a la vista, pero no conservan bien el calor.
El café en este formato tiende a enfriarse rápidamente lo que para los que nos gusta que el café no pierda calor le hace peder posiciones.
Pero como no hay mal que por bien no venga, lo que supone una desventaja para el café caliente, es una ventaja enorme en los cafés fríos, así que para mí es la mejor opción para un café con hielo o un cold brew.
Pero lo dicho para gustos colores y cada uno debe de tomar el café en la taza que más satisfecho lo deje.
Saludos y gracias por comentar