Consejos para preparar un té con leche.

Tomando un té con leche

¿Te gusta beber el té con leche?

Si estás aquí suponemos que es por que la respuesta es sí.
 
El té con leche es una combinación del sabor semi-amargo de un té fuerte con la intensidad cremosa de la leche. 
Hay muchas versiones calientes y heladas para tomar, con recetas que agregan más sabor y dimensión al té solo. 
 
La leche le entrega al té con leche peso, textura y cremosidad, creando una bebida sutil y delicada.
 
El té es una bebida que aporta un sinfín de beneficios a nuestro cuerpo, sobre todo antioxidantes (polifenoles y catequinas) estos mismos son lo que hacen que el té una de las bebidas más sanas del mundo.
 
Parece cierto que la caseína que está en la leche, inhibe los efectos de las catequinas del té, cuando se mezclan.
 
Sin embargo no produce ningún efecto negativo en nuestra salud, así que si eres un fanático del té con leche puedes seguir disfrutando de tu té con leche con tranquilidad.
 
Es una alternativa suave al café con leche, pero ojo, tiene teína que no es otra cosa que otra forma de llamar a la cafeína, así que si tienes problemas para conciliar el sueño o de nerviosismo el té con leche no es una solución.

¿A qué tipos de té se les puede añadir leche?

Dos tipos de variedades de té están especialmente indicadas para tomar un té con leche.
 
En el resto de los casos, la verdad, queda algo extraño y, de hecho, en función de los ingredientes con los que haya sido preparado el té, también se puede cortar la leche.
 
Así las cosas, las dos variedades de té que mejor casan con la leche son:
  1. El té rojo
  2. El té negro
Se elige estos dos precisamente por ser los tés de sabor más fuerte y con más cuerpo de entre los tés más habituales. 
 
Diferentes tipos de tés.

¿Cómo hacer un té con leche?

Ingredientes fundamentales
  • Té Rojo o Negro.
  • Leche

Cantidades del té con leche caliente:

  • 125-185 ml de agua
  • 2 o 3 cucharaditas (10-15 ml) de hojas sueltas de té o un par de bolsitas de té.
  • 125 ml de tu leche preferida.
  • 1 o 2 cucharaditas (5-10 ml) de azúcar, miel, panela u otro edulcorante (al gusto).
La leche suele se leche de vaca, o si se prefieres puedes sustituirla por leche de arroz, la leche de avena o la leche de almendras. 
En general en cuanto a la leche se recomienda que no tenga un sabor muy fuerte lo que se contrapone al té que utilizamos que se recomienda que tenga cuerpo y sea fuerte de sabor.

¿cómo se prepara el té con leche?

Pon agua a hervir en la tetera. 
 
No elegir bien el agua y desconocer la temperatura que debe tener es un problema frecuente.
 
El agua es un elemento primordial para elaborar un buen té.
 
Estas infusiones, como el café, se componen en un 95-98% de agua, por tanto, resulta obvio que su calidad influirá en el resultado. 
 
Es importante que el agua no sea dura, con muchos carbonatos de calcio y magnesio, porque estos minerales pueden aportar sabores no deseados a nuestro té en taza.
 
Si usamos la del grifo además debemos procurar evitar el cloro que aporta un sabor raro a nuestro té. 
 
Por lo tanto o bien agua filtrada o agua mineral de minerilzación débil, de las recomendadas para bebes son una solución si tienes problemas con el agua.
 
Como utilizamos tés fuertes el agua cuando la utilices debe de estar sobre unos 95º C.
 
Luego verteremos el agua sobre la taza e inmediatamente depositar una o dos bolsita de té. 
 
Podemos infusionar el té en tetera o bien en taza, pero en ningún caso deben ser de materiales que desprendan aroma o partículas en el té. 
 
Preferiremos siempre la cerámica como material para hacer nuestro té.
 
Precalentemos la taza.
 
Antes de infusionar un té, debemos preparar la taza donde lo vamos a tomar o la tetera que lo va a servir. 
 
Aunque nos parezca una nimiedad, es importante precalentar la taza para evitar que baje la temperatura del agua que hemos preparado y que añadiremos después para hacer el té, y así conseguir un mejor sabor y aroma.
 
Para precalentar simplemente calentamos agua, la echamos en la taza o tetera donde haremos nuestro té y luego la retiramos dejando el recipiente tibio.
 
Con la bolsita dentro del agua esperaremos de 3 a 5 minutos para que la bebida infusione correctamente.
 
Cuando haya reposado, se va echando la leche –que se ha calentado previamente- poco a poco a gusto de la persona que lo va a tomar.
 
Para finalizar se remueve para que se mezclen leche y té y se deja reposar un par de minutos más para que se mezclen ambos sabores.
 
Ya podemos tomar el té con leche.
 
Para aquellos que os guste lo dulce podéis completar vuestro té con leche echando azúcar, edulcorante, panela o miel para tomar un té más dulce.


Saúdos

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